
Corrosión de las capas de pátina y de cinc por las hojas
Bajo el efecto de la lluvia y del viento, una hoja de viña se pega lateralmente contra la superficie lisa del poste. Entre este último y
la hoja se forma entonces un capa húmeda constituida de agua de lluvia y de insecticida, una mezcla químicamente agresiva que destruye las capas de pátina y de cinc y acaba por atacar el acero. Este efecto de corrosión por las hojas reduce el periodo de vida de los postes de acero.
Cuando estos están provistos de ganchos (ver ilustración) – como los postes Profil Alsace (excepto P6) – las hojas rebotan en los ganchos. Evitará así que recubran poco a poco a fondo el poste y protegerá la galvanización .
A propósito: desde la segunda generación de viñas, se recomienda girar los postes en el otro sentido, pues la cara expuesta a las intemperies está siempre más solicitada.
La capa de pátina queda intacta, a pesar de los corrimientos de óxido
Después de varios años de uso, ocurre que los alambres corroídos producen un chorrillo de óxido que se pone a correr a lo largo del poste. Partículas de óxido se depositan entonces en la capa de pátina. Esta se queda sin embargo intacta a pesar del corrimiento de óxido. Al cabo de algunos años en una nueva colocación, la capa de óxido superficial acaba por estar completamente lavada por el agua de lluvia.
Postes untados de grasa y sometidos a un tratamiento de pasivación
Ocurre que los postes galvanizados de manera continua estén untados de grasa. Se dará cuenta rápidamente, en la medida en que sus manos estarán grasientas después de haber tocado el poste. Se trata de una grasa aplicada en la cinta pre-galvanizada antes de la fabricación del poste para impedir una eliminación demasiado importante del cinc durante el perfilado.
Sólo cuando esa capa de grasa desaparezca después de varios aguaceros es cuando la pátina de protección podrá formarse en la proximidad del suelo. Si no se constituye antes de la llegada de la humedad invernal, la capa de cinc será vivamente dañada o destruida en la primavera siguiente. El poste se oxidará precozmente en la proximidad del suelo y acabará por romperse. Cuando el cinc está sometido a un tratamiento de pasivación (por ejemplo por estar fosfatado) y mantiene mucho tiempo su aspecto brillante, las consecuencias son las mismas que en caso de engrase.